jueves, 13 de septiembre de 2012

"LEER NOS HACE LIBRES"


Sumemos lectores, sumemos entusiasmos. Si abrís un libro y te involucrás en su mundo de fantasía poco a poco, las historias se incorporarán a tu realidad y te llevarán de la mano a mundos insospechados!
Dáte la oportunidad.
















Te recomendamos: "El principito" de Antoine de Saint Exupery




CAPÍTULO XXI

Fue entonces que apareció el zorro:
- Buen día - dijo el zorro.
- Buen día – respondió cortésmente el principito, que se dio vuelta pero no vio a nadie.
- Estoy aquí – dijo la voz –, bajo el manzano...
- Quién eres ? – dijo el principito. – Eres muy bonito...
- Soy un zorro – dijo el zorro.
- Ven a jugar conmigo – le propuso el principito. – Estoy tan triste...
- No puedo jugar contigo – dijo el zorro. – No estoy domesticado.
- Ah! perdón – dijo el principito.
Pero, después de reflexionar, agregó:
- Qué significa "domesticar" ?
- No eres de aquí – dijo el zorro –, qué buscas ?
- Busco a los hombres – dijo el principito. – Qué significa "domesticar" ?
- Los hombres – dijo el zorro – tienen fusiles y cazan. Es bien molesto ! También crían gallinas. Es su único interés. Buscas gallinas ?
- No – dijo el principito. – Busco amigos. Qué significa "domesticar" ?
- Es algo demasiado olvidado – dijo el zorro. – Significa "crear lazos..."
- Crear lazos ?
- Claro – dijo el zorro. – Todavía no eres para mí más que un niño parecido a otros cien mil niños. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro parecido a otros cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo. Yo seré para ti único en el mundo...
- Comienzo a entender - dijo el principito. – Hay una flor... creo que me ha domesticado...
- Es posible – dijo el zorro. – En la Tierra se ven todo tipo de cosas...
- Oh! no es en la Tierra – dijo el principito.
El zorro pareció muy intrigado:
- En otro planeta ?
- Sí.
- Hay cazadores en aquel planeta ?
- No.
- Eso es interesante ! Y gallinas ?
- No.
- Nada es perfecto – suspiró el zorro.
Pero el zorro volvió a su idea:
- Mi vida es monótona. Yo cazo gallinas, los hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen, y todos los hombres se parecen. Me aburro, pues, un poco. Pero, si me domesticas, mi vida resultará como iluminada. Conoceré un ruido de pasos que será diferente de todos los demás. Los otros pasos me hacen volver bajo tierra. Los tuyos me llamarán fuera de la madriguera, como una música. Y además, mira ! Ves, allá lejos, los campos de trigo ? Yo no como pan. El trigo para mí es inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada. Y eso es triste ! Pero tú tienes cabellos color de oro. Entonces será maravilloso cuando me hayas domesticado ! El trigo, que es dorado, me hará recordarte. Y me agradará el ruido del viento en el trigo...
El zorro se calló y miró largamente al principito:
- Por favor... domestícame ! – dijo.
- Me parece bien – respondió el principito -, pero no tengo mucho tiempo. Tengo que encontrar amigos y conocer muchas cosas.
- Sólo se conoce lo que uno domestica – dijo el zorro. – Los hombres ya no tienen más tiempo de conocer nada. Compran cosas ya hechas a los comerciantes. Pero como no existen comerciantes de amigos, los hombres no tienen más amigos. Si quieres un amigo, domestícame !

- Qué hay que hacer ? – dijo el principito.
- Hay que ser muy paciente – respondió el zorro. – Te sentarás al principio más bien lejos de mí, así, en la hierba. Yo te miraré de reojo y no dirás nada. El lenguaje es fuente de malentendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...
Al día siguiente el principito regresó.
- Hubiese sido mejor regresar a la misma hora – dijo el zorro. – Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, ya desde las tres comenzaré a estar feliz. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. Al llegar las cuatro, me agitaré y me inquietaré; descubriré el precio de la felicidad ! Pero si vienes en cualquier momento, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón... Es bueno que haya ritos.
- Qué es un rito ? – dijo el principito.
- Es algo también demasiado olvidado – dijo el zorro. – Es lo que hace que un día sea diferente de los otros días, una hora de las otras horas. Mis cazadores, por ejemplo, tienen un rito. El jueves bailan con las jóvenes del pueblo. Entonces el jueves es un día maravilloso ! Me voy a pasear hasta la viña. Si los cazadores bailaran en cualquier momento, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.
Así el principito domesticó al zorro. Y cuando se aproximó la hora de la partida:
- Ah! - dijo el zorro... - Voy a llorar.
- Es tu culpa – dijo el principito -, yo no te deseaba ningún mal pero tú quisiste que te domesticara.
- Claro – dijo el zorro.
- Pero vas a llorar ! – dijo el principito.
- Claro – dijo el zorro.
- Entonces no ganas nada !
- Sí gano –dijo el zorro – a causa del color del trigo.
Luego agregó:
- Ve y visita nuevamente a las rosas. Comprenderás que la tuya es única en el mundo. Y cuando regreses a decirme adiós, te regalaré un secreto.
El principito fue a ver nuevamente a las rosas:
- Ustedes no son de ningún modo parecidas a mi rosa, ustedes no son nada aún – les dijo. – Nadie las ha domesticado y ustedes no han domesticado a nadie. Ustedes son como era mi zorro. No era más que un zorro parecido a cien mil otros. Pero me hice amigo de él, y ahora es único en el mundo.
Y las rosas estaban muy incómodas.
- Ustedes son bellas, pero están vacías – agregó. – No se puede morir por ustedes. Seguramente, cualquiera que pase creería que mi rosa se les parece. Pero ella sola es más importante que todas ustedes, puesto que es ella a quien he regado. Puesto que es ella a quien abrigué bajo el globo. Puesto que es ella a quien protegí con la pantalla. Puesto que es ella la rosa cuyas orugas maté (salvo las dos o tres para las mariposas). Puesto que es ella a quien escuché quejarse, o alabarse, o incluso a veces callarse. Puesto que es mi rosa.
Y volvió con el zorro:
- Adiós – dijo...
- Adiós – dijo el zorro. – Aquí está mi secreto. Es muy simple: sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.
- Lo esencial es invisible a los ojos – repitió el principito a fin de recordarlo.
- Es el tiempo que has perdido en tu rosa lo que hace a tu rosa tan importante.
- Es el tiempo que he perdido en mi rosa... – dijo el principito a fin de recordarlo.
- Los hombres han olvidado esta verdad – dijo el zorro. – Pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa...
- Soy responsable de mi rosa... - repitió el principito a fin de recordarlo.


"La lengua de los argentinos: Lectura y oralidad"


Autor: Mempo Giardinelli

Puede sonar exagerado decir que sólo la lectura salvará a nuestros pueblos, pero estoy convencido de que realmente ningún país tiene destino si su gente no lee. No hay aprendizaje, crecimiento ni desarrollo cultural; no hay mejora educativa posible y no es posible una democracia sólida e igualadora de oportunidades, si los habitantes de esa nación no leen. Por eso leer y hacer leer es el único camino —el único— para recuperar la capacidad de pensamiento y sensibilidad de un pueblo. Y el único camino para ello es hablar bien, porque se lee más cuando mejor se habla y se habla mejor cuando más se lee.
Suelo insistir en la necesidad de oponernos a las modas pedagógicas que hicieron del placer de leer un trabajo pesado. Es necesario y urgente despojar a la lectura de ejercitaciones obligatorias y trabajosas porque, más allá de las buenas intenciones que las alientan, en muchos casos sólo entorpecen el simple y grandioso placer de leer. Los que trabajamos por una nueva Pedagogía de la Lectura —esto es la formación maciza y sostenida de lectores competentes, que a su vez sean capaces de formar a otros lectores— sabemos que la multiplicación de los panes de la lectura es maravillosa y que sólo así se forman personas libres e imaginativas, capaces de discutir internamente con los textos porque los leyeron con placer, amor y ganas, y han alcanzado dimensiones superiores en el uso de la lengua. l
 Escritor y periodista nacido y residente en Resistencia (Chaco). Escribió Luna caliente, Santo Oficio de la memoria y Visitas después de hora, entre otros.

"El coleccionista de palabras" VICENTE BATTISTA


Autor: VICENTE BATTISTA

Hay gente que colecciona objetos de papel: desde estampitas y estampillas hasta boletos de colectivo o programas de cine. Hay gente que prefiere
cosas más rotundas: desde caracoles marinos hasta piedras con formas
extrañas. Agustín, en cambio, sólo colecciona palabras. Se queda con las
que ya no se usan. Las amontona sin ton ni son, y, por aquello de que a las
palabras se las lleva el viento, las guarda en sitios a los que no llega la mí-
nima brisa. Las protege a todas con igual esmero, pero prefiere a unas más
que a otras. Cuestión de gustos. Alfaqueque, por ejemplo, le gusta más que cuchipanda y no duda un instante entre melarquía y lanuginoso.
El hecho de guardarlas no reviste el menor peligro. Son palabras que
pertenecen al pasado, que se han dejado de usar, como la plancha a carbón o la
radio a galena. Creíamos que Agustín simplemente las coleccionaba, pero no.
Descubrimos que de tarde en tarde se dirige sigilosamente al sitio en donde las
tiene guardadas, mira a uno y otro lado y, cuando está seguro de que nadie lo
va a oír, convoca a las viejas palabras: las repite, casi en un murmullo.
Pronunciar perillán, sabemos, le brinda un delicioso temblor en la
garganta. Algo parecido sucede cuando pronuncia villanchón. En ambos
casos son goces mínimos: duran lo que tarda en apagarse el sonido llán y el
sonido chón. Pero no todo es regocijo: basta con que Agustín diga lañador
o faramalla para que la boca se le seque sin remedio. Talanquera lo pone al
borde del desmayo.  Nos preocupa que persista en este juego peligroso. Él
insiste en que son cosas del azar y se ríe cuando le decimos que hay palabras que matan. Creo que cualquier tarde de éstas nos va a dar un disgusto.


"Oración a la justicia"









Maria Elena Walsh.

Señora de ojos vendados
que estás en los tribunales
sin ver a los abogados,
baja de tus pedestales.
Quítate la venda y mira
cuánta mentira.

Actualiza la balanza
y arremete con la espada,
que sin tus buenos oficios
no somos nada.

Lávanos de sangre y tinta,
resucita al inocente
y haz que los muertos entierren
el expediente.

Espanta a las aves negras,
aniquila a los gusanos
y que a tus plantas los hombres
se den la mano.

Ilumina al juez dormido,
apacigua toda guerra
y hazte reina para siempre
de nuestra tierra.

Señora de ojos vendados,
con la espada y la balanza
a los justos humillados
no les robes la esperanza.
Dales la razón y llora
porque ya es hora.



















http://www.youtube.com/watch?v=yuF6IlGY9tc

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Taller "Libro de Artistas"

Para el taller se les va a pedir a los participantes que traigan:
  • Crear un boceto del dibujo inspirado en "La oración a la justicia" de Maria Elena Walsh.
Feche de entrega: 19/9
Entregar a la profesora: Maria Victoria Carne (Arte)

  • Materiales:
  1. Lápiz negro, goma , sacapuntas.
  2. Pintura blanca látex al agua (si tiene en casa).
  3. Pinceles (de distintos tamaños y formas).
  4. Acrílicos, (Temperas de cualquier color, marca, etc.).
  5. Barniz, Plasticola.
  6. Tachito, vaso, plato descartable (para la pintura).
  7. Trapos y Diarios.
  8. Ropa cómoda para pinta (que se pueda ensuciar)

"Semana de la Lectura en Media 6"

Talleres Disponibles:
"Pinceladas de Palabras".












Profesor a cargo: Godoy Gerardo
  • "Taller de Palabras".














A cargo de: 5º 4º
  • "Libro de Artistas".












Profesor/a a cargo: Maria Victoria Carne
  • "Narrativa Breve".













Profesor/a a cargo: Monica Landolfi 
  • "Continuidad de los Parques".



















Profesor/a a cargo: Mariela Gutierrez 
  • "Taller de Percepcion Poética"

















Profesor/a a cargo: Alejandra Zuloaga 
  • "Audio Libro".


















Hay mas talleres a confirmar...

jueves, 6 de septiembre de 2012